Hoy un Domingo frio y con poquitas cosas que hacer de interés en Bilbao,
ha sido el día elegido para ver La Chispa de la Vida, de Alex de la
Iglesia.
En principio era una película que no me había llamado mucho el interés,
pero las sucesivas lecturas en el Twitter sobre lo fantástica y
maravillosa que era la película, me hizo dudar de si de verdad mi poca
curiosidad mostrada por ella era fallida y equivocada, tampoco me pare
mucho en pensar que todos esos Tweets o su inmensa mayoría eran mensajes
enviados a @Alexdelaiglesia, mensajes que pensándolo bien, poca
credibilidad o posibilidad de duda podían ofrecer, sinceramente....si a
mi no me gusta una película no le voy a mandar un tweet a su director,
aunque pensándolo mejor...ni aun gustándome creo que le mandaría un
tweet, esa sensación de cercanía que tienen muchas personas con los
famosos a los que idolatran a través de twitter a mi me parece un
poco...bueno mejor pasemos palabra.
Si de alguna manera tuviese que definir la sensación que me deja la
película de mi paisano Alex de la Iglesia, seria la de cabreo
importante, puede que suene muy directo, muy fuerte o incluso para
algunos, excesivo, pero sinceramente esa es la sensación que me deja su
trabajo y creo que hace mucho tiempo que una película no conseguía
evocar en mi persona una sensación tan parecida a la de cabreo.
¿Por qué cabreo?, porque La chispa de la vida, juega con dos géneros que
desde mi punto de vista y de la forma en la que los trata Alex de la
Iglesia, no consigue o por lo menos a mi, llegar a hacerme conectar con
ninguno de los dos y ese es uno de los detonantes de que me empiece a
mosquear ya que me saca continuamente de el hilo argumental de la
historia.
Por ende, al sacarme de la historia, continuamente busco referencias de
calidad o un punto de inflexión para que la película me haga conectar y
de alguna manera me "divierta", porque ya tenía claro que ni me iba a
hacer reír, porque su estilo de drama ya me sacaba de lugar y tampoco me
iba a emocionar, porque su "comedía" me resultaba forzada e incluso en
algunos momentos, inoportuna.
Pasaban los minutos y ni José Mota, me parecía el summum del
descubrimiento actoral, ni Salma Hayek una actriz "famosa
Hollywoodiense" que hiciese un papel que requiriese de sus servicios y
que ninguna otra actriz española, que seguramente cobrase menos, pudiese
hacer. José Mota, deambula entre lo que hace siempre en sus programas y
una forma contenida de no llegar a ese punto, con lo cual nos queda una
actuación, para mi persona, volátil.
Podría seguir hablando del restante plantel actoral, pero sinceramente
no me han gustado ninguno y llego a la conclusión de que eso es algo
realmente difícil de conseguir y que sería fruto de la desdicha, que un
director tuviese una elección de casting tan lamentable, con lo cual me
inclino a pensar que Alex de la Iglesia no consigue encauzar la
dirección de actores, como lo debería haber hecho.
Los extras no ayudan a dar credibilidad, en los momentos cómicos no
acompañan y en los dramáticos, tres cuartos de lo mismo, si tuviese que
ensalzar a alguien, sería al actor que interpreta el papel del guardia
de seguridad que persigue al personaje principal en el momento critico
de la película y que mas tarde le hace compañía. El resto me parece un
exceso de personajes, con situaciones nada creíbles, que todo ello
mezclado hace que el debut de el guionista Randy Feldman en la comedia
dramática, sea un autentico debacle.
Se que estoy poniendo a caer de un burro la película del señor Alex de
la Iglesia, pero ni es gratuito y tampoco es de plato de buen gusto,
pero sinceramente es lo que he sentido al verla en el cine y el
detonante de que vuelva a escribir en el blog, antes de hacer el cambio
de web.
La música, insípida o salvo la de "hace dece", no se me ha quedado
grabada ni tampoco ha ayudado a que me transmita alguna sensación en
alguna escena en concreto. Otra de las cosas que me ha tocado la fibra
sensible, es la forma de filmar la película dentro de un aire
cutrecillo, en muchas ocasiones excesivamente pretenciosa a la que no le
acompañaban ni iluminación, ni extras, ni decorado, ni nada.
Entiendo que el
tema del teatro romano de Cartagena, pueda llegar a hacer pensar al guionista o al director, que sería un personaje principal en la trama de
la película, pero me atrevería a decir, que todo lo que sucede allí,
roza lo increíblemente nada creíble y que la forma en la que
transcurre todo, con gente por todos los lados, policía prácticamente
escasa, periodistas, etc...en un lugar privado en lo que yo entiendo sería normal que se evacuase y se quedasen las personas "importantes", hace que pierda, primero...un punto de interese y segundo, otro punto de credibilidad.
Otro factor importantisimo, es el problema que arrastra el personaje principal de José Mota desde que esta en el Teatro y también quiero pensar que es una situación importante y tomada en serio, con lo cual, no entiendo como pueden pasar tropecientas personas a su lado y apoyarse, en su cabeza, en el cuerpo, en los brazos, etc, etc... si resulta que eso es un toque de humor, pues sinceramente que baje Leslie Nielsen y lo vea.
Mi valoración...pues sintiéndolo mucho, PELICULA A ESQUIVAR, porque ni las criticas que intenta hacer, llegan, porque los amiguismos sin un carácter de calidad expreso, en una película subvencionada debían estar prohibidos, porque esto no es una comedia dramática, porque lo que nos cuenta, ya lo hizo Constantin Costa-Gravas en la mas que correcta MAD CITY, donde si podemos encontrar una critica feroz, tanto a los problemas de la gente parada, como a la manipulación despiadada de la prensa amarillista y por no andar mucho en la herida, el panfleto o momento critica feroz de José Mota contra los bancos, hipotecas, etc...que sinceramente, ni alcanza el punto de seriedad necesario ni tampoco un punto álgido en la película, pasa sin más y creo que eso es un gran fallo.
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